Esta noche yo soñé,
que la muerte me llamaba.
Y yo, con una sonrisa,
veía que se acercaba.
Cuando ya estaba muy cerca,
ví sus brazos que me abrió
y al estrecharme entre ellos,
su fuerza me despertó.
Yo quisiera de este sueño
nunca más ya despertar
y en esos brazos eternos,
¡al fin! Reposo encontrar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario