Una rosa deshojada
que esperaba ser cortada
hallase entre dos montes
perdida y desesperada
llego un jardinero audaz
y la regó con tesón
hasta llegar a lograr
que reviviese la flor
Y la rosa entusiasmada
esperaba al que regaba
pero aquel que mandaba
dejó que se marchitara
Y al dejarla abandona
sin sus mimos y cuidados
la rosa se iba muriendo
marchita y desesperada
Jardinero a tus labores:
podar, cortar, ya abonar
no quieras hacer favores
si luego has de abandonar
y deshojada una vez
no la quieras recomponer
porque si abandonas después
puede llegar a enloquecer
Las rosas:
nacen, viven, y mueren
igual
que todas las cosas
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