martes, 23 de abril de 2013

La rosa y el jardinero




Una rosa deshojada
que esperaba ser cortada
hallase entre dos montes
perdida y desesperada

llego un jardinero audaz
y la regó con tesón
hasta llegar a lograr
que reviviese la flor

Y la rosa entusiasmada
esperaba al que regaba
pero aquel que mandaba
dejó que se marchitara

Y al dejarla abandona
sin sus mimos y cuidados
la rosa se iba muriendo
marchita y desesperada

Jardinero a tus labores:
podar, cortar, ya abonar
no quieras hacer favores
si luego has de abandonar

y deshojada una vez
no la quieras recomponer
porque si abandonas después
puede llegar a enloquecer

Las rosas:
 nacen, viven, y mueren
igual que todas las cosas

No hay comentarios:

Publicar un comentario